Este post es 100% autorreferente, así que no esperes que sea algo novedoso o de tu particular atención
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Alfin, alfin estoy sin clases (hace dos semanas, claro xD). Me han pasado muuuchas cosas buenas, y espero que sigan los días así de buenos. Lo mejor, mi nuevo bajo eléctrico. Lo peor, mmm… mmm…. que aún no termino el sitio deLetras.cl.
La historia del bajo es mágica, recuerdo que Luchín (o lucho, para algunos) me dijo que le devolviera su guitarra eléctrica. Esa semana anduve con una cara de diablos, es claro que una salida a la libertad mental “dieguina” es la guitarra (o algún instrumento musical, o un concierto), y bien, sin guitarra eléctrica (y mi guitarra clásica con cuerdas baratas) no tendría mucha oportunidad con la vida estudiantil de finales de año. Vagué y vagué, hasta que llegué a la extraña conclusión.
¿Un bajo o una guitarra?
Hasta ahora no sé, pero el bajo es un regalo. Un regalo de un desconocido. Algunos sabían que quería tener un bajo (supongo que por influencias de Yiyo), hasta que un día le dije a mi mami (jijiji) que preguntara a algunos de sus conocidos por si vendían una guitarra usada. De guitarras nada, pero de un bajo SI.
Creo que 60 lucas pedía. A los días siguientes ya no quería bajo (recordé la guitarra de Luchín, y me vinieron nostalgias harrisonistas[de George Harrison]), hasta que me preguntaron si quería tener uno, y obvio dije SI. Y a la semana siguiente lo tenía acá en casa, nuevo de paquete.
Gracias mescena anónimo, está rebueno el bajo.
Además de música, creo que el sueño era terminar rápido el semestre. Se me hizo realmene eterno, hubo cosas que no me gustaron para nada (y creo que es necesario corregir).
Me voy, autorreferente al 100%.
